La inversión que lidera la empresa nacional ASA Promotions para tener una Arena para conciertos y eventos con aforo de 14 mil 500 personas podría cambiar la industria de eventos públicos en el país, y dar una proyección al turismo de espectáculos y de convenciones.
Esa es la visión de Javier Arzú, CEO de la empresa. quien cree que “esta inversión nos va a poner en el mapa para traer giras que no habían venido a Guatemala”. El ejecutivo relata que “hemos perdido ciertos eventos deportivos y de música porque necesitaban un espacio construido para realizar el espectáculo”.
Arzú habló en los micrófonos de Vamos Al Grano, el videopódcast de Guatemala No Se Detiene, en transmisión el pasado 16 de septiembre. Este es un extracto de la conversación que tuvo con Prensa Libre sobre la proyección del negocio en el país y que usted puede encontrar en los canales de Prensa Libre de YouTube y de Spotify.
¿Cómo llega la decisión de decir: “vamos a meternos en un proyecto de gran envergadura como Arena Gallo”?
Al inicio diría que la decisión viene de que faltaba infraestructura en Guatemala para lograr hacer espectáculos de primer mundo. Cuando te digo de primer mundo me refiero a artistas internacionales Tier 1, como Ed Sheeran, Shakira o Bruno Mars. Son artistas que usualmente dejaban pasar Centroamérica o muchas veces solo iban a San José, Costa Rica, para hacer estos shows.
Dijimos: “Si Guatemala tiene esa necesidad de infraestructura, ¿cómo logramos hacer una infraestructura para que Guatemala tenga su show?”. Ahí es cuando decidimos invertir en hacer una arena en Guatemala y realizar un estudio durante los últimos seis años para ver la viabilidad del proyecto y llevarlo a cabo.
Te diría que en Guatemala los promotores somos guerreros porque teníamos que producir un show en lugares que no son aptos para espectáculos, como parqueos, explanadas, etcétera, y llevar todo el resto.
Y esto los limitaba para que grandes artistas tuvieran a Guatemala en el mapa…
Sí. Era hasta gracioso porque, por ejemplo, Bad Bunny, en su último tour que vino a Guatemala, que se llamaba Stadium Tour, el único país donde no fue un estadio fue Guatemala. Teníamos bastantes complicaciones. Había que montar todo y se volvía muy costoso: camerinos desde cero en carpas, la tierra cubierta con una alfombra, baños, todo donde están las ventas de alimentos y bebidas. Al final de cuentas, era crear todo desde cero.
¿Qué vieron ustedes dentro del mercado guatemalteco para tomar esta gran decisión?
Porque la gente consume mucho los espectáculos cuando vienen grandes artistas internacionales, pero ¿qué los lleva a tomar esta decisión? Estamos hablando de una capacidad que va a exceder las 14,500 mil personas.
Primero analizamos que hay demanda. Lógicamente vemos la cantidad de personas que hoy consumen música y entretenimiento versus, por ejemplo, cuando hemos hecho ciertos eventos en Centroamérica, como El Salvador, que está cerca.
Vemos, por ejemplo, que hicimos Shakira en febrero de este año y vendimos 48 mil boletos en Guatemala para viajar a El Salvador. Entonces, cuando ves que, si hay un buen producto, la gente está dispuesta a ir a los conciertos, hay una capacidad de pago interesante. Ahí es cuando nosotros dijimos: vale la pena invertir en una infraestructura donde no solo vas a pensar en las 14,500 personas.
Hoy te diría que el 70% de los shows son entre 5 mil y 7 mil personas. Lo bonito de una arena es que vas a tener tres configuraciones: para 3 mil personas, para 8 mil personas o para 14,500. Entonces se vuelve muy versátil la Arena.
¿Cómo nos ubica, cómo nos posiciona a partir de que exista y se inaugure este gran espacio para todo tipo de espectáculos a nivel latinoamericano?
Me encanta porque, al final de cuentas, lo hablamos siempre con las distintas agencias de los artistas: entre Ciudad de México y Bogotá no había ninguna arena, no hay ninguna arena. Entonces, realmente pone a Guatemala en el mapa y, al final de cuentas, permite atraer inversión y turismo, para que el sur de México y todo el Triángulo Norte de Centroamérica puedan venir a Guatemala a un show.
Hoy esos tours importantes, como te mencionaba, Bruno Mars, Taylor Swift o Foo Fighters, entre otros anglos, van a poner sus ojos en Guatemala a raíz de una arena.
¿Qué pesa más?
Lo importante es que generamos un espacio para que, como yo decía, no se trate de comernos el pastel nosotros o nuestro pedazo de pastel, sino realmente hacer el pastel muchísimo más grande para que más competidores formen parte.
Lo que me gusta de esto es que deja de ser un negocio y se vuelve una industria. Guatemala va a pasar a tener una industria de espectáculos vigente todo el tiempo, donde ahora existen las oportunidades para que el público pueda ir.
Te cuento una anécdota rápida. Mis papás, que pueden ir a un show mucho más cómodos, me decían: “Mijo, es que yo no quiero ir a un concierto de Luis Miguel, por ejemplo, porque estoy a la intemperie y me puedo mojar si llueve”. En cambio, ahora van a decir: “Quiero una butaca con aire acondicionado, con techo, climatizado”. Entonces, realmente va a crecer también la cantidad de gente que va a comprar entradas.
Lo más importante aquí va a ser la experiencia. Lo comentaba mucho: hoy varía mucho de evento a evento o de lugar a lugar cómo escuchas, cómo es la organización, etcétera, porque el promotor tiene que hacer todo.
Aquí lo que vamos a hacer es estandarizar la calidad, como cuando tú vas al cine. No importa qué película vas a ver, la experiencia va a ser la misma en tema de sonido, comodidad y seguridad. Va a ser impresionante. El sonido va a estar hecho para la arena, con un equipo diseñado para la arena.
Guatemala va a pasar a tener una industria de espectáculos vigente todo el tiempo.
¿Qué otros usos va a tener una arena como esta?
Es funcional. La platea, solo para darte un dato técnico, se está haciendo con un espesor de 14 centímetros para que pueda albergar Monster Trucks, patinaje sobre hielo, por decirte una cosa, convenciones como, por ejemplo, la Autoferia, y también eventos familiares.
Sí se está haciendo multiusos y ahí también está que logremos traer convenciones, por ejemplo, eventos multinacionales. Realmente va a ser multiusos. No olvidemos los conciertos, danza, cultura, teatro. Cualquier cosa va a poder hacerse en la arena.
¿Esto va a encarecer el precio del boleto o se diluye al tener la posibilidad de que se triplique, o mucho más, la cantidad de gente que pueda asistir?
Hoy, imagínate, los conciertos son de 10 mil personas en la explanada y tienes que diluir entre esas 10 mil personas todos los costos de montaje, del escenario y demás.
Ahora vas a tener una arena de 14,500 con una renta fija, donde ya está toda la instalación y la inversión hecha. Entonces, el promotor va a pagar una renta y con esa renta pagas todos los servicios que están incluidos en la arena. Eso va a disminuir el precio de los boletos.
Va a ser mucho más competitivo y te diría que la idea es que siempre esté llena, con las 14,500 personas que le caben.
Con la Arena, ¿qué grada salta Guatemala?
Soy muy optimista con Guatemala y realmente esta inversión nos va a poner en el mapa para traer giras que no habían venido a Guatemala. Por decirte un ejemplo, hemos perdido ciertos eventos deportivos y eventos de música porque necesitaban un espacio digno o un espacio construido para realizar el espectáculo.
Hace un par de años tuvimos el chance de traer a Rafa Nadal contra Roger Federer. Era un partido de exhibición que se hizo en Bogotá y en México. Guatemala no pudo ser parte porque el Domo era muy pequeño, con cuatro mil personas. Entonces, no te dan los costos para diluir el costo del espectáculo.
Ahora vamos a tener un montón de oferta para los guatemaltecos. Esto fue quitarnos una piedra del zapato. La piedra en el zapato era no tener un lugar digno para hacer espectáculos.
¿Cuánto soñabas con eso, por ejemplo?
Antes, cuando tenía un show, por ejemplo en septiembre, tenía un hoyo en el estómago pensando si iba a llover o no, porque se puede mojar la gente, la va a pasar mal, puede haber un obstáculo en la producción porque la lluvia arruina todo lo eléctrico.
Ahora digo: ya estoy viendo la luz al final del túnel. Dentro de un año se acaba ese tema y vamos a poder hacer espectáculos tal cual vas al cine. Entonces, te diría que la expansión ya no es horizontal, que sería traer más conciertos o hacer más. Ya no es hacer más. La línea es vertical.
Tienes la arena, que va a ser el lugar de espectáculos, y te garantizas un lugar para el futuro. Te garantizas que venga más contenido porque más artistas van a venir. Te garantizas también tener la tiquetera y el control de ese ticketing, con reglas claras.
Muchas veces hoy vas a un espectáculo y hay 50 tiqueteras. Cada promotor tiene su tiquetera y, al final de cuentas, si se cancela el show, tienes que ir a preguntar dónde está el dinero.
Ahora va a haber una cara, un responsable, que es la arena con su tiquetera, donde vas a poder hacer las compras. Entonces, la inversión diría que es vertical para cerrar ese círculo: tiquetera, el lugar donde se hacen los espectáculos, promotoría, alimentos y bebidas, parqueo.
Estamos hablando de que vamos a tener 2 mil parqueos en la arena, sumados a los más de 3,500 que tiene Cayalá enfrente. Anteriormente lo hablábamos: 15 mil personas era el promedio de asistencia cuando eran conciertos masivos en Cayalá. Los parqueos daban. Creo que va a ser bastante cómodo ir a un show.
¿Puede resultar atractivo este proyecto u otros de ASA Promotions para inversionistas extranjeros?
Guatemala tiene muchas áreas de mercado todavía vírgenes, donde no han llegado actores grandes y que realmente podemos ir desarrollando.
Una de ellas es el espectáculo. Al no tener un venue formal de espectáculos o no tener grandes jugadores, como en otros países de Centroamérica donde ha venido China a construir infraestructura, aquí estamos diciendo que la infraestructura está construida por 100% guatemaltecos, con 100% capital guatemalteco.
Eso es un gran orgullo porque, gracias a Dios, no necesitábamos un jugador internacional para esta inversión. Al contrario, es decir: en Guatemala se pueden hacer las cosas y se pueden hacer bien hechas, con arquitectos e ingenieros guatemaltecos. Al final de cuentas, talento 100% chapín.
Y puede ser un polo atractivo para que los de afuera digan: “Guatemala está creciendo, está generando un proyecto”.
Ya ha habido dos opciones de “queremos participar, queremos comprar una participación”. “Véndenos la arena”. Ni siquiera hemos operado un show y ya está: “Véndenos la arena”. Ya hay un gigante de espectáculos a nivel internacional que dice: “Quiero comprar la arena”, porque su negocio es comprar. Ya compraron arenas en Chile, compraron la arena de Buenos Aires, la arena de São Paulo.
Entonces quieren ir comprando arenas a nivel latinoamericano. ¿Por qué? Porque eso les garantiza tener el control de la arena y de sus giras.
Te pregunto por lo importante que es la certeza jurídica…
Sí. Al final de cuentas, el inversionista puede manejar el riesgo, puede manejar los intangibles de una inversión: que no se venda bien, que los números no sean los esperados o que el mercado de repente no fuera lo que se pensaba.
Pero siempre te diría que sin incertidumbre y sin que nos cambien las reglas a mitad del camino. Que los contratos se validen, que un contrato esté escrito en piedra y que, si después voy a ejecutar ese contrato en un tribunal, las reglas estén claras para todos y se sepan.
Te diría que ese es el mayor talón de Aquiles que puede tener cualquier inversionista: no tener las reglas claras. Porque entonces no quiero ir a poner mi dinero en un lugar donde, de repente, dentro de dos o tres años, dependiendo de las coyunturas, me van a cambiar las reglas.
¿Crees que en tu rubro y en general las reglas del juego, la manera de hacer negocios, cambiaron drásticamente en las últimas décadas?
Lógicamente, la pandemia fue el mayor reto que la industria ha tenido. De hacer los espectáculos como se hacían, ahora se hacen de distinta manera. Una de esas razones fue el ticketing. Antes los boletos eran impresos; ahora los boletos son 100% digitales. La facturación es 100% digital.
Creo que ha habido bastantes mejoras. No te diría que ha habido obstáculos, sino al contrario. Toda esta revolución digital vino a facilitar bastante cómo vendemos los tickets. Ahora el 100% de nuestros tickets son vendidos virtualmente. No tenemos un puesto físico.
Entonces también eso da mucha más transparencia. Evitamos por ahí problemitas que suceden en otras industrias. Esa transformación nos vino a facilitar bastante la vida. También, en tema de certeza, ha habido mejoras importantes, por ejemplo, en la facturación.
Hace siete u ocho años tu entrada al concierto debía ser tu factura. Hoy la factura va separada del ticket. Eso facilita bastante.
Si volvemos a tener esta plática dentro de cinco años, ¿dónde va a estar ASA Promotions? ¿Cómo va a estar Arena Gallo?
En cinco años quisiera que no se me haya caído el pelo del estrés (ríe). Pero te diría que sí: haciendo, no tal vez más artistas, sino mejores experiencias, en las que el guatemalteco pueda decir: “Salí a Arena Gallo y salí feliz porque era un lugar seguro, un lugar adecuado, donde el clima era perfecto, donde no me mojé”.
Como ASA Promotions, te diría también seguir liderando los espectáculos en Guatemala, trayendo artistas internacionales que hoy no vienen.
Ese es el mayor talón de Aquiles que puede tener cualquier inversionista: no tener las reglas claras.
¿Y la derrama económica?
Cuando hicimos Shakira en El Salvador, porque nos tuvimos que ir allá por falta de infraestructura en Guatemala, hicimos cinco shows: 150 mil boletos, 48 mil de esos boletos eran guatemaltecos que se fueron a El Salvador a verla. 52 mil eran locales y los otros 50 mil eran entre hondureños, nicaragüenses y costarricenses.
Entonces, te digo que la derrama que tuvo El Salvador en esa semana, dicho por el presidente, creo que fueron 110 millones de dólares, una cosa por el estilo.
Imagínate eso en Guatemala, donde ya tienes todos los fines de semana, o entre semana también, un lugar de primer mundo, con hoteles, con una oferta hotelera y el trabajo que se está haciendo a nivel de promoción de Guatemala, que se está haciendo muy bien. Es impresionante. Creo que es un gran valor para Guatemala.
¿Cómo manejan la seguridad?
Eso también es algo a lo que la arena viene a aportar. Porque empiezan a venir artistas como Bruno Mars, Ed Sheeran, y entonces dicen: “Si esos artistas están yendo ahí es porque las cosas están bien, han cambiado y es seguro”.
Cuando vas a hacer una inversión, ¿pesa más la intuición o pesa más el número?
Tiene que hacer sentido el número, porque la intuición muchas veces nos lleva a que hay muchas buenas ideas, pero no todas las buenas ideas son buenos negocios. Siempre tiene que tomar un poquito de intuición para decir: “Esto va a funcionar”, pero siempre y cuando los números hagan sentido.
¿Qué te hace definir que un artista va a funcionar?
Lógicamente hay indicadores a nivel latinoamericano de qué funciona y qué no funciona. Si vas viendo esa tendencia de que hay diez fechas en Bogotá o cinco en Ciudad de México, dices: “Este artista puede funcionar”.
Te lo digo, por ejemplo: salimos a la venta hace una semana con un artista que había venido el año pasado, vendió 4 mil boletos y ahora, en dos días, vendió 9,500. Entonces, realmente vas viendo esas tendencias a nivel musical.
Hoy Spotify y los listeners mensuales te dan bastantes indicadores, al igual que Monitor Latino y otras herramientas. Te van mostrando cuáles artistas funcionan en cada país.
¿Qué te enseñó cuando te equivocaste?
Hay pocos artistas con los que nos ha pasado esto, pero, como en todos los negocios, ha habido altos y bajos. Aprendes, por ejemplo, a cuidar tus costos, a cuidar dónde pones y qué cantidad de recursos le asignas a un proyecto.
Ciertos conciertos nos han enseñado a optimizar siempre. Cuando hay vacas gordas empiezas a gastar un poquito más o empiezas a no tener cierto cuidado financiero con los proveedores.
Esos proyectos nos han enseñado que siempre hay que cuidar los recursos, por pequeño que sea el proyecto, y siempre tener ese cuidado de los procesos internos. Nos ha servido mucho para eso.
Y tener un colchón, un plan…
Claro. Nos pasó, por ejemplo, una cosa.
Traes a un Ed Sheeran, por ejemplo, a un espacio de 21 mil personas y se venden solo 16 mil boletos. El concierto se veía lleno, pero no fue el éxito que tú pensabas. Entonces, al final de cuentas, tienes que tener cuidado porque no todo lo que brilla es oro.
Ahí aprendimos bastante también a saber las capacidades. Por eso Arena hace sentido con 14,500, porque también va a ser un bonito sold out muy constante y, si es muy rápido, haces una segunda fecha o una tercera fecha. Esa es la magia de la arena.
¿Quién te gustaría que fuera el primer show de la Arena? Hay un nombre que me suena. Hablemos de esa persona que tienes en mente, que hace diez fechas en Argentina, diez en Chile, en todos lados.
Él, la verdad, sería la persona indicada para abrir. No solo sería bonito que fuera una infraestructura, como te decía antes, 100% hecha por chapines, con inversión 100% chapina, sino que fuera el artista más grande que ha habido en Guatemala quien la inaugure.
Y no solo haga una: que haga cinco o diez fechas. 14,500 localidades vendidas. Y ahí hacemos un Hall of Fame donde diga: “Este tipo vendió lo que quiso”. Eso sería lo que nos encantaría.
En Guatemala se pueden hacer las cosas y se pueden hacer bien hechas.
¿Y un internacional?
Me gustaría que fuera alguien que no haya venido nunca. Te menciono mucho a Bruno Mars porque es uno de mis artistas favoritos, pero así como puede ser John Mayer, puede ser Foo Fighters. Todos estos shows que hacen en arenas en Estados Unidos serían algo bonito también.
No descartaría que pudiera ser primero el nacional, diez fechas, y después, a las dos semanas, uno de estos, para decir: ya se inauguró en ambas categorías.
¿De dónde salió esto?
Guatemala tenía los datos ahí. Es un exportador gigantesco de personas que van a ver shows a Ciudad de México, Bogotá, Costa Rica y Miami.
La cantidad de gente que se va de viaje a ver un tour la validan las agencias de viajes, que a cada rato tienen promociones para viajar a ver un concierto cuando hay giras grandes, como la de Coldplay. Entonces, quiere decir que Guatemala puede llegar al punto en que ya no tengas que viajar, sino que ya esté en Guatemala esa infraestructura.
Y para la gente que no tiene el privilegio de viajar o que no puede hacerlo, sería ideal que ya no tenga solamente que anhelarlo.
¿Fecha meta para poder inaugurar, para abrir, para la gran fiesta de apertura de Arena Gallo?
Estamos a 14 o 16 meses.
Vamos al Grano es un videopódcast producido en alianza entre Prensa Libre y Guatemala No Se Detiene.
